Cuántas sesiones hacen falta para amortizar un equipo de estética
Un equipo de aparatología se amortiza con esta cuenta: inversión total ÷ margen por sesión = sesiones necesarias. El error habitual es usar el precio de la sesión en lugar del margen: hay que restarle los consumibles y lo que se lleva quien opera el equipo, y sumarle a la inversión las cuotas con interés, la formación y el mantenimiento. Después, esas sesiones se dividen por las que tu agenda realmente llena por semana, no por las que el equipo podría hacer. Con un equipo de $ 3.600.000 y un margen de $ 21.500 por sesión hacen falta unas 168 sesiones: a 10 por semana son cuatro meses, a 3 por semana son más de doce. Y una promoción de lanzamiento de 2x1 más que duplica las sesiones necesarias, porque baja el margen de cada una. Un criterio prudente: si con tu ocupación realista el equipo tarda más de un año en pagarse, conviene evaluar alquilarlo antes de comprarlo.
Todo vendedor de aparatología trae la misma cuenta: el equipo sale tanto, la sesión la cobrás tanto, dividís, y en tantas sesiones lo pagaste.
Esa cuenta está mal por dos lados. Usa el precio de la sesión, que no es lo que te queda. Y usa las sesiones que el equipo podría hacer, que no son las que tu agenda va a llenar.
La cuenta que va primero
inversión total ÷ margen por sesión = sesiones para amortizar
Parece la misma cuenta del vendedor. La diferencia está en qué ponés en cada lado.
En la inversión total no va solo el precio de lista. Van las cuotas con su interés si lo pagás financiado, la formación si el equipo la requiere, y lo que te va a costar el mantenimiento y los repuestos en el período que tardes en pagarlo.
En el margen por sesión no va lo que cobrás. Va lo que te queda:
precio − consumibles − lo que se lleva quien opera
Si el equipo lo operás vos, lo que se lleva quien opera es tu propia hora, y conviene ponerle un número igual. Si no, el equipo parece rendir más de lo que rinde, porque te estás pagando cero.
Es la misma lógica de cuánto te deja cada servicio, aplicada a una compra.
Un ejemplo hecho
Los números son de ejemplo. Poné los tuyos, que la forma de la cuenta no cambia.
| Concepto | Monto |
|---|---|
| Equipo de radiofrecuencia, total pagado | $ 3.600.000 |
| Precio de la sesión | $ 35.000 |
| Consumibles por sesión | − $ 3.000 |
| Operadora, 30% de la sesión | − $ 10.500 |
| Margen por sesión | $ 21.500 |
$ 3.600.000 ÷ $ 21.500 = 168 sesiones.
Con la cuenta del vendedor —dividir por los $ 35.000 de la sesión— daban 103. La diferencia son 65 sesiones que el equipo parecía haber pagado y no pagó.
El número que decide: tu agenda real
Las 168 sesiones no dicen nada hasta que las ponés contra lo que tu agenda llena de verdad por semana:
| Sesiones por semana | Meses para amortizar |
|---|---|
| 3 | 13 |
| 5 | 8 |
| 8 | 5 |
| 10 | 4 |
Entre 3 y 10 sesiones semanales, el mismo equipo tarda cuatro meses o más de un año en pagarse. Es la misma compra, con el mismo precio, y son dos negocios distintos.
Y la trampa es que el equipo nuevo tiende a llenarse bien el primer mes, por novedad, y después se estabiliza. Usá el número del mes tres, no el de la primera semana.
La promo de lanzamiento te cuesta el doble
Es la tentación de todo equipo nuevo: una promo de 2x1 para llenarlo rápido.
Hacé la cuenta con el ejemplo. Con el 2x1 cada sesión se cobra en la práctica $ 17.500. Le restás los mismos $ 3.000 de consumibles —que no bajan— y el 30% de la operadora sobre el precio nuevo:
17.500 − 3.000 − 5.250 = 9.250 de margen
$ 3.600.000 ÷ $ 9.250 = 390 sesiones. Más del doble.
La promo llena la agenda, pero cada sesión paga menos de la mitad del equipo que pagaba antes. Si la hacés, que sea corta, con fecha de fin, y con la cuenta hecha antes y no después.
Comprar o alquilar
Un criterio prudente: si con tu ocupación realista el equipo tarda más de un año en pagarse, evaluá alquilarlo antes de comprarlo.
No porque comprar esté mal. Porque en un año puede pasar que la demanda de ese tratamiento baje, que aparezca una tecnología que lo reemplace, o que el equipo pida una reparación que no estaba en la cuenta. El alquiler te deja probar la demanda real antes de atarte a la cuota.
Cuando hay un solo equipo y varias profesionales
Un detalle de agenda que en un centro con aparatología se paga caro: si tenés un equipo, no podés tener dos sesiones a la misma hora aunque haya dos personas libres.
La forma de evitarlo es cargar el servicio solo en la agenda de quien opera el equipo. Así no se puede superponer, y si sumás un segundo equipo le cargás el servicio a otra profesional y la capacidad se duplica.
Y si vendés el tratamiento en paquetes de varias sesiones, cobrarlo por adelantado acelera la amortización, pero también te compromete sesiones que todavía no hiciste. El paquete vendido no es margen ganado hasta que la última sesión está hecha. Si pedís seña para reservar la serie, el criterio de cuánto está en cuánta seña cobrar.
En resumen
- La cuenta es inversión total ÷ margen por sesión, no precio del equipo ÷ precio de la sesión.
- La inversión incluye cuotas con interés, formación y mantenimiento.
- El margen es precio menos consumibles menos quien opera, aunque quien opere seas vos.
- Dividí por las sesiones que tu agenda llena de verdad, con el número del mes tres.
- Una promo de 2x1 más que duplica las sesiones necesarias.
- Si con tu ocupación realista tarda más de un año, evaluá alquilar.
Si estás ordenando la agenda del centro para sacarle rendimiento a los equipos, en la comparativa de sistemas de turnos para centros de estética están los planes y lo que se lleva cada plataforma de tus señas.